Las autoridades sanitarias suizas han comenzado una campaña de vacunación preventiva de todo el ganado bovino en el Cantón de Ginebra, ante la creciente amenaza de la dermatitis nodular contagiosa (DNC), una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a vacunos, búfalos y bisontes, pero que no representa ningún riesgo para la salud humana.
La alerta se activó tras el reporte de un brote el pasado 29 de junio en una explotación ganadera de Saboya, Francia, ubicada a pocos kilómetros de la frontera con Suiza. Días antes, el 22 de junio, también se había confirmado otro foco en Italia. Desde 2015, la enfermedad ha resurgido de forma recurrente en el sudeste europeo, con brotes en varios países.
La Oficina Federal de Seguridad Alimentaria y Veterinaria (FSVO) considera que el riesgo de introducción al país es alto, y en coordinación con los servicios veterinarios cantonales, ha dispuesto una serie de medidas preventivas:
- Vacunación de todo el ganado en el Cantón de Ginebra.
- Restricción del movimiento de animales en la zona de vigilancia.
- Controles veterinarios reforzados y monitoreo constante.
- Colaboración estrecha con autoridades francesas en la frontera.
Francia estableció una zona de protección de 20 km de radio en torno a la granja afectada, y una zona de vigilancia de 50 km, que incluye parte del territorio suizo. Por tanto, el movimiento de animales en esa franja está limitado, y se aplican medidas adicionales de bioseguridad.
Una enfermedad silenciosa, pero de alto impacto
La dermatosis nodular contagiosa se transmite principalmente a través de moscas y mosquitos. Aunque no se propaga entre humanos ni implica riesgo por consumo de productos derivados de animales infectados, causa grandes pérdidas económicas en la producción animal.
Tras un periodo de incubación de 4 a 20 días, los animales presentan fiebre (que puede superar los 41 °C), nódulos dolorosos en la piel, secreción nasal y ocular, pérdida de apetito, letargo y en algunos casos inflamación de ganglios. La enfermedad impacta directamente en la producción lechera y cárnica y puede llevar a restricciones comerciales y sacrificio de animales.
Por el momento, no existe una vacuna aprobada oficialmente en Suiza, pero las autoridades están trabajando intensamente para autorizar su uso e implementarla en el Cantón de Ginebra lo antes posible, en línea con las medidas aplicadas en Francia.
La FSVO informó que continuará monitoreando la evolución de la situación y adoptará todas las acciones necesarias para proteger la salud animal del país, minimizando los riesgos sanitarios y económicos que podría acarrear el ingreso de esta enfermedad al territorio nacional.
Información en base a www.diarioveterinario.com y www.bauernzeitung.ch










