Durante la interpelación al ministro del Interior, el senador Pedro Bordaberry lanzó duras críticas al Plan Nacional de Seguridad Pública. Aunque concedió que el diagnóstico oficial es acertado, denunció que la propuesta carece de una hoja de ruta operativa: “no tiene metas concretas, no define herramientas claras y tiene un riesgo de burocratización muy grande”, sentenció.
El fantasma de la reincidencia
La mayor preocupación de Bordaberry radica en el sistema penitenciario. El legislador advirtió que el Gobierno intenta implementar mecanismos de libertades anticipadas y suspensiones de procesos que podrían derivar en una salida generalizada de reclusos sin el respaldo de programas reales de reinserción.
En este sentido, recordó que el país ya transitó caminos similares entre 2005 y 2020, cuando la liberalización de presos terminó con una tasa de reincidencia del 50% en apenas un año. Para el senador, retomar estas políticas representa un retroceso hacia modelos que ya demostraron su ineficacia.
Incógnitas presupuestales y operativas
La interpelación también dejó en evidencia vacíos sustanciales en la planificación del Ministerio. Bordaberry cuestionó la falta de transparencia sobre el costo total del plan y su financiamiento , así como la ausencia de objetivos mensurables para reducir el delito.
Asimismo, señaló otras inconsistencias que debilitan la estrategia de seguridad:
- Despliegue policial: No se ha aclarado cuál será el rol de la Policía ni cómo se distribuirá en el territorio.
- Narcotráfico: Existe una preocupante falta de definiciones en la lucha contra el crimen organizado.
- Presencia territorial: El cierre de comisarías en el interior y la superposición de funciones entre organismos estatales fueron marcados como señales de un Estado que adopta un rol pasivo.
Al cierre de su exposición, Bordaberry fue tajante al sostener que, aunque el documento identifica los problemas, falla en las soluciones. La instancia parlamentaria continúa, dejando planteadas múltiples interrogantes sobre los resultados que la ciudadanía puede esperar en el corto y mediano plazo.











