Érase una vez, y tantas después, año 70.
Utilizando el viejo método, un rato de a pie y otro caminando. Cruzaba la Plaza de los Fundadores, transitaba 200 metros y me introducía en el local de la emisora CW 47 B, Radio Berna. Traspasaba el pasillo de entrada y me encontraba con el escritorio de la gerencia de frente. Sobre el costado derecho, una mesa lateral amplia, larga, corta de ancho.

Ahí, René Sánchez, gerente, y el mejor periodista de la época, Don Guillermo, manejando un par de petizas Olivetti, produciendo el inconfundible y esperado informativo “Colonia Suiza al día”, campanazo de las 11:30 que nadie dejaba de oír.
El quehacer social en sus variadas acciones trascendía diariamente. Puesta a punto del andar de la comunidad y adyacencias, en la voz y la jerarquía profesional de un singular maestro.
“Doña Luisa Peña viaja hacia el km …, desea ser esperada por familiares.” “Don Ramon X envía encomienda, retirar en agencia.” Llamativos pero sustanciales informes para la gente vecinal y sus actividades. La tarea noticiosa no paraba, había comenzado temprano por la matina y continuaba tarde noche con 15 minutos de noticias de Valdense, Rosario, J. Lacaze, Tarariras, a diferentes horarios de la programación radial.
Contaba con la invalorable colaboración de corresponsales en cada ciudad.

EL LUGAR
La primera emisora del interior fue CW 35, Radio Paysandú, 25 de mayo de 1924.
Don Mario Ravazzani (1914 – 2007), con el apoyo de otras personas, enterado de la venta de una emisora de San José, evalúa con parte de dicho núcleo la instalación en Nueva Helvecia de un trasmisor. Iniciativa, audacia y la idea que se concibe y logra dar frutos. No se requerían los requisitos obligatorios de transmitir de 7 a 24hs, como se decidió con posterioridad. Se alcanzó un acuerdo de frecuencias compartidas, desde San José transmitía CW 47 a Radio Welcome y desde Nueva Helvecia CW 47, Radio Berna. De ese modo, compartiendo la misma frecuencia, se cubrían 17 horas de emisiones al día.
La primera voz que se conoció, desde el Cine Helvético, lugar de nacimiento de la radiodifusión helvética fue la de Guillermo Mackenzie, 8 de noviembre de 1947. Pasado los años, dadas las diferencias existentes entre N. Helvecia y San José, se decide cerrar la planta maragata, quedando solamente Radio Berna. Lo que fue frecuencia compartida pasó a ser patrimonio exclusivo helvético, de la mano de la familia Ravazzani, hoy Radio del Oeste.

ICONO
Guillermo Antonio Mackenzie Miñón fue el único funcionario de la radio en su etapa inicial. Desde muy joven inició su actividad, destacándose en las reuniones en la parroquia que realizaba el Padre Lorenzo Amengual.
Mackenzie fue protagonista social de primera línea en décadas varias. Fundador, técnico, dirigente del Club Larrañaga en 1941, gerente del centro comercial e industrial de Colonia Suiza. Jefe de Secretaría del Comité de los festejos de los 50 años de la declaración del pueblo a Nueva Helvecia en 1944. Informativista por más de 40 años.
En 1961 se realizó en Nueva Helvecia la asamblea anual de ANDEBU (Asociación Nacional de Broadcasters del Uruguay), a la par se inauguró la nueva sede para la emisora. Al notable comunicador le cupo el honor de ser el libretista y el maestro de ceremonias de ambos eventos. En tal ocasión se contó con la presencia del presidente de la Asociación Interamericana de Radiodifusión, Don Raúl Fontana, caracterizado personaje uruguayo de la comunicación. Familias Fontana – De Feo, fundadores de Canal 10, Sadrep, Radios Carve, CX 24 la voz del aire, hoy 1010.
Mackenzie, un hombre abrillantado de todo lo mejor humano, sensible, empático, solidario. Un ejemplar ser, un profesional de lujo. Tuve la inmensa satisfacción de ser su compañero y fraternal amigo. Fue uno de mis mayores halagos, compartir momentos gratificantes de trabajo y charlas amenas, interesantes y de aprendizaje, con un maestro.
La primera voz, la mejor de radio en aquel tiempo, en la región, se tomó la nube un 1ero de enero del 2003.
Nunca podré olvidar su don de señor con mayúsculas. Decir radiodifusión de entonces, primeros inicios, es retrotraerse en el tiempo y recordar la voz de Guillermo Mackenzie, siempre presente en la evocación.
Gratitud hermano, por el apoyo grafico, gracias “Chorly” Fernández, un fenómeno helvético.

Hasta Siempre.

Guillermo Mackenzie, Luis Alberto Zund y René Sánchez.
Por José Ramos – jose_esteban_ramos_@hotmail.com

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