En una jornada cargada de emoción y memoria, el Coro Concordia, bajo la dirección de la joven profesora Lucía Castro, conmemoró sus 110 años de trayectoria ininterrumpida en Nueva Helvecia. Considerado el coro activo más antiguo de Uruguay, es una de las instituciones culturales más emblemáticas de la Colonia Suiza y ha sido, desde sus inicios, símbolo de identidad, pertenencia y encuentro comunitario.
Durante el acto conmemorativo, realizado en el Salón Juan Carlos Curbelo, del Municipio de Nueva Helvecia, la actual directora del coro compartió su experiencia al frente del grupo, al que dirige desde hace tres años. Con 30 años, profesora de música egresada del IPA y radicada en Araminda (Canelones), se traslada cada miércoles exclusivamente a Nueva Helvecia para ensayar con el conjunto.
“Me recibieron con los brazos súper abiertos. Al principio sentí una gran responsabilidad, una verdadera mochila sobre los hombros. Pero el compromiso y la confianza de los coreutas me impulsaron a seguir adelante”, expresó.
Lucía reconoció que uno de sus mayores desafíos fue liderar un grupo con integrantes de larga trayectoria y gran experiencia:
“Algunos tienen más camino recorrido que yo, y eso me obligó a dar lo mejor. Pero también fue un aprendizaje enorme. Hoy el coro está creciendo: se ha renovado el repertorio, se han sumado nuevas voces y seguimos abiertos a recibir más gente. Cantar en un coro transforma, conecta y emociona”.
Actualmente, el Coro Concordia cuenta con alrededor de 23 integrantes. Ensayan todos los miércoles a las 20:00 horas en el Salón Curbelo, y la invitación sigue abierta para quienes quieran sumarse o colaborar como socios. La cuota es simbólica, y todo aporte contribuye a sostener la actividad coral, especialmente en lo relativo a traslados y organización de eventos.
Una historia que viene cantando desde 1915
Durante el acto, Juan Honegger, presidente del coro, leyó fragmentos del libro Un canto en la pradera, de Valeria Willebald, publicado en ocasión del centenario del Concordia. El texto recuerda que, en la segunda mitad del siglo XIX, los inmigrantes suizos, alemanes, austríacos, franceses e italianos que fundaron Nueva Helvecia trajeron consigo el canto coral como una de sus pasiones más profundas.
Ya en 1861, el maestro Elías Huber escribía desde la colonia:
“Los colonos jóvenes ya han constituido una sociedad de canto y los viejos signos suizos resuenan a través de las silenciosas praderas uruguayas”. Desde entonces, el canto fue una forma de expresión, de mantener vivas las lenguas de origen y de construir comunidad.
El Coro Concordia fue fundado en ese espíritu, y a lo largo de su historia ha sido dirigido por figuras como los hermanos Henry Hamann, el maestro Bullrich y el comandante General Bion. Incluso tras su fallecimiento, fue su propio coro quien entonó cantos en su honor junto a su tumba. El canto, así, no solo ha sido arte, sino también homenaje, resistencia y memoria.
Presente con futuro
A 110 años de su fundación, el Coro Concordia mantiene una agenda dinámica. En lo que resta del año, tiene previstas presentaciones destacadas en el Teatro del Notariado (Montevideo) y en el Festival Internacional Encanto de Mar en Piriápolis. Además, como es tradicional, diciembre estará repleto de actuaciones navideñas y celebraciones comunitarias. Y en la inminente Fiesta del Chocolate, ofrecerán una intervención coral en la chocolatería Tante Eva.
En nombre de las Fuerzas Vivas de Nueva Helvecia, Alicia Moreda saludó al coro en este aniversario, destacando su aporte cultural a la comunidad: “¿Quién no conoce al Coro Concordia? Felicitaciones por estos 110 años de historia, de música y de identidad. Que vengan muchos más”.
Luego, el coro interpretó parte de su repertorio, que incluyó canciones como A rodar mi vida (Fito Páez), Melodía de arrabal, Quel mazzolin di fiori, entre otras. Fue acompañado por la guitarra de “Chamaco” Rossi.
Hacia el final de la ceremonia, el Coro Concordia sorprendió al público invitando al pianista y profesor Mario Lamela a tocar el órgano. Interpretó obras tan variadas como Para Elisa y A mi manera, que recibieron el cálido aplauso de los presentes.
El cierre de la celebración incluyó el canto del feliz cumpleaños y el tradicional corte de torta.















